Razones que enfrentan a la necesidad de una reestructuración y elementos a tener en cuenta
El fundador y director general de Akerton, Francisco Camacho, ha asistido al foro familiar organizado el día 2 de julio en Madrid.
Durante su ponencia, Camacho habló de las razones por las que una empresa necesita estructurar el capital o la deuda. Cree que “hay que desdramatizar el hecho de tener que llevar a cabo una restructuración del capital o de la deuda de una compañía”, porque “todas las empresas lo hacen”. Es más, “las grandes lo hacen todos los años, con las firmas del IBEX 35 a la cabeza”.
Debido a la crisis del 2008, se ha asociado restructuración con distrés o catástrofe, pero no siempre es así. El motivo es que las reestructuraciones empezaron dentro del sector inmobiliario con problemas de liquidez (se dejaron de vender activos, lo que provocó desequilibrios debido a la falta de cash flows).
Algunas de las razones que llevan al reequilibrio de la estructura de capital en una empresa vienen derivadas de la buena marcha de la empresa, pero también hay otras que no son tan positivas.
Entre las primeras destacamos las adquisiciones (crecimiento inorgánico), las inversiones productivas y comerciales que provocan crecimiento orgánico, el aprovechamiento del entorno económico favorable (una bajada de tipos permite a las empresas bajar el precio de la deuda), etc…
En definitiva, ampliación y reforzamiento del modelo de negocio en una situación de fortaleza económica interna y de mercado.
Entre las razones no tan buenas para reequilibrar el capital de una empresa encontramos las siguientes;
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- salidas de caja excesiva sobre el flujo de caja operativo generado, balance desequilibrado con deficiente estructura financiera,
- inversiones realizadas que generan efecto negativo,
- pérdidas puntuales no recurrentes, factores externos como la caída del mercado o tensiones en los mercados financieros,
- exceso de inventario y otras partidas de capital circulante o
- confusión entre capital circulante con inversión mantenida en el tiempo, que se asemeja financieramente a CAPEX
Otro problema que coartan la generación de caja es dedicar recursos generados a actividades que no son core para la empresa como inversiones inmobiliarias (hoteles, bodegas, etc…). El cambio generacional a veces aparta a la empresa familiar del core business de ésta.
Es decir, el reequilibrio financiero debe tener lugar cuando el uso de los instrumentos financieros al alcance de las empresas presenta una solución temporal y esta, mantenida en el tiempo, produce un desequilibrio en la estructura del balance.
Fundamentos básicos que hay que tener en cuenta siempre que nos enfrentemos a una reestructuración de capital;
Para el reequilibrio financiero de una empresa hay que tener en cuenta dos puntos fundamentales; la capacidad de endeudamiento máximo de la empresa y la estructura de dicho endeudamiento.
- La capacidad máxima de endeudamiento de una empresa es el valor presente de los flujos de caja (ajustados para la deuda) durante el periodo de vida del/los préstamos.
Para dichas estimaciones hay tener en cuenta la necesidad de dedicar recursos constantes no olvidando la necesidad de reinvertir y mantener un equilibrio entre el flujo de caja generado, lo invertido y lo repartido vía dividendos, lo retenido en el balance y el nivel de endeudamiento de la empresa.
- Estructura de la deuda. La estructura financiera debe ser acorde con el tipo de negocio. Es diferente la de un negocio industrial, que uno de retail y también existen diferencias según su estacionalidad y ciclicidad. Cada negocio necesita una estructura diferente con productos y plazos distintos.
Se debe financiar a largo plazo y con recursos propios la inversión a largo plazo, nunca utilizar financiación a corto plazo para comprar inversiones a largo plazo.
También se ha de tener en cuenta que los vencimientos de las obligaciones de pago y amortización de deuda deben estar alineadas con la generación de caja, entre otras cuestiones.
Como conclusión el presidente de Akerton subrayó que, siempre hay cobros y pagos y si los primeros son mayores que los segundos, hay solución para la empresa, se puede diseñar un plan de viabilidad. Bien sea para reforzar el capital, bien sea para restructurar la deuda.